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01 de junio de 2012 • 16:34

400 calorías o más puede tener una sopaipilla ¿Comerías una?

Algo tan rico como una sopaipilla calientita, puede transformarse en tu peor enemigo.
Foto: UPI
 

Algo tan rico como una sopaipilla calientita, puede transformarse en tu peor enemigo. Hasta 400 calorías puede llegar a tener una deliciosa masas redondas con aderezos o pasadas, por lo que lo especialistas recomiendan comer como máximo, una vez a la semana ¿Cuántas comes tú?

Con el invierno, comienzan las ganas de comer alimentos calientes y qué mejor que una rica sopaipilla a la hora del té, a la salida de la universidad, del trabajo o para el desayuno. Sin embargo, la Directora de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico, María Luisa Hervias, recomienda no abusar de estos manjares, debido a la cantidad de calorías que aportan.

Si eres de las personas que prepara las sopaipillas en su casa, las cifras en cuanto a colorías no son tan devastadoras. Según la experta, una sopaipilla mediana (del tamaño de una taza), que fue frita con una aceite de oliva y que no tiene ningún aderezo, debiese tener entre 130 y 150 calorías. Considerando esto, recomienda comer solo una vez a la semana y reemplazando una comida.

Ahora, si eres de los que compra en la calle, los datos son alarmantes. “Las sopaipillas de calle es más amplia, se fríe con una materia grasa o aceite diferente, y las calorías pueden ir entre 350 o 400 calorías, eso sin contar lo que le agregues extra”, explica Hervias.

La diferencia básica está en el tipo de sustancia con la que se fría la sopaipilla. “Primero, se utiliza grasa de malísima calidad. Generalmente, es una grasa de pollo, derivada de ave, que tiene una vida muy corta, por ende la producción de acroleína, que es una sustancia tóxica que producen los aceites al momento de freírse, es mucho mayor, lo que hace que tenga un sabor diferente”.

Y todo lo anterior, si no contamos los aderezos que le quieras poner. “Si le pones mostaza, suma unas 50 calorías más, hay gente que le agrega mayonesa, kétchup o palta, hacen como un completo, o les agregan pebre, por lo que lo ideal es no comer en la calle bajo ningún aspecto”.

En resumen, preferentemente hay que prepararlas en la casa, ojalá con aceite de oliva y sin complementos. Y cuando decimos complementos, también nos referimos a la chancaca.

Las sopaipillas pasadas son también otra bomba para el cuerpo. “La chancaca, es básicamente azúcar, por lo tanto estás agregando alrededor de unas 40 o 60 coloráis adicionales por cuchara de chancaca que le pongas”, concluye. Saca la cuenta.

Terra