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13 de septiembre de 2012 • 15:40

Aceite de canola versus el de oliva ¿Cuál elegir?

Ambos aceites poseen propiedades distintas por lo que debes elegir el que mejor se ajuste a tus necesidades.
Foto: Getty Images

El aceite de oliva es uno de los alimentos que más beneficios aporta al organismo y por eso muchas personas lo prefieren a la hora de cocinar. Sin embargo, el aceite de canola cada día cobra más adeptos e incluso, hay quienes se han cambiado a este último por las propiedad que tendría para la salud. Pero, ¿cuál es mejor? Descubre acá los mitos y las verdades de estos dos aceites.

Siempre que se va a elegir un alimento, sea el que sea, debemos fijarnos de qué está compuesto y poner en una balanza qué es lo que quiero darle a mi cuerpo y por qué. Una vez que se tiene esto claro se puede escoger con propiedad y sin cometer equivocaciones.

La nutricionista de KPT de la cadena de gimnasios O2 Fit María Isidora Selman, explica que “el aceite de canola es muy alto en Omega 3 en comparación con el de oliva, ya que tiene un 11 por ciento de este compuesto, contra el aceite oliva que tiene apenas un 1 por ciento”.

Este componente es muy bueno sobre todo para embarazadas ya que ayuda a llevar mejor la depresión posparto, mejora la visión, y uno de sus mayores beneficios es que aumenta el desarrollo intelectual de los bebés en el vientre materno. “Además, actúa a nivel del sistema circulatorio, por lo que se dice que lo usan mucho como antiinflamatorio”, indica Selman.

Sin embargo, no todo es tan bueno con este aceite, ya que según explica la experta el aceite de canola está modificado genéticamente por lo que no sería 100 por ciento natural. Adicionalmente, hay estudios que indican que los excesos de omega 3 pueden provocar intoxicación en la persona que lo consume con mucha frecuencia.

Por su parte, la especialista indica que el aceite de oliva es, “alto en omega 6 y 9 que también son beneficiosos para la salud, además contiene tocoferoles, que son unos compuestos que le dan al aceite de oliva estabilidad, además de ser antioxidantes”.

Eso sí, en el mercado hay gran variedad de aceites de oliva, por lo que hay que fijarse en su etiqueta a la hora de comprar. “El aceite de oliva extra virgen quiere decir que viene directamente de la aceituna y que los procesos y las elaboraciones son muy bajas, de ahí va bajando de extra virgen a virgen o solo aceite de oliva”.

Además, el aceite oliva tiene grasas monoinsaturadas, es decir, de las “buenas”, que ayudan a reducir el colesterol, los triglicéridos y controlar la presión arterial. Sumado a eso, es rico en vitaminas A, D, E y K y también ayuda a la absorción de algunos minerales como el calcio.

¿Cuál elegir?

Si nos ponemos a pensar en los beneficios, podemos inferir que ambos son buenos, por lo que la nutricionista recomienda utilizar cada uno para preparaciones diferentes.

“El aceite de canola se mantiene más estable a la hora de freír, por lo que es más recomendable para ese tipo de preparaciones, en cambio, el de oliva es mejor para aliñar las ensaladas. Ahora, si se quieren dejar de lado las frituras, se puede intercalar un día con uno y con otro”.

Por último, siempre fíjate en las etiquetas. En el mercado se venden estos dos aceites de mezclados con otros compuestos, por lo que debes asegurarte de que el contenido sea 100 por ciento natural.

 

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