Belleza

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12 de diciembre de 2011 • 15:48 • actualizado a las 15:51

El sol y la piel, la medida justa puede hacer la diferencia

Portrait of young woman, smiling, close up
Foto: Getty Images
 

El envejecimiento de la piel depende de diversos factores, pero principalmente es el capital genético y el estilo de vida los que pueden resultar determinantes cuando comienzan a aparecer las primeras arrugas.

Existen dos tipos de envejecimiento de la piel: por un lado está el envejecimiento natural o intrínseco que se refiere  principalmente a los cambios de la piel y del organismo humano en general, producto del paso del tiempo, imposible de modificar. Por otro lado, el envejecimiento extrínseco que incorpora los factores externos a los que estamos expuestos y que dependen únicamente de nuestro comportamiento.

Uno de estos factores externos es el sol. El sol actúa como un acelerador del envejecimiento de la piel, atacando directamente las fibras que una vez dañadas no se reponen. Las consecuencias principales de una exposición prolongada al sol, son las arrugas profundas y las manchas en la piel, pero la consecuencia más grave que puede llegar a ser mortal, es el cáncer.

La Doctora Alicia Flores, dermatóloga especialista en problemas a la piel, afirma que es importante que nos expongamos al sol, pero solo entre 5 y 10 minutos al día y no en las horas de máxima radiación. “Es importante que la piel reciba un poco de sol para  sintetizar vitamina D, e incorporar el calcio en los huesos, pero hay que ser sumamente responsable y siempre usar protector solar”, indica.

“Una exposición prolongada durante años, puede provocar además una deshidratación. Esto vuelve la piel menos flexible y la deja más vulnerable ante otros tipos de patologías” agrega la Doctora.

Si bien el sol es la causa principal de los males de la piel, no es la única. La exposición a climas secos, el consumo de cigarrillos, la falta de sueño, los  hábitos alimenticios y el cuidado diario que le demos a nuestra piel, también contribuyen a no tener una piel saludable.

“Es sumamente importante mantenernos hidratados bebiendo mucha agua, no fumar y si se fuma no hacerlo en exceso, dormir ocho horas diarias, tener una dieta sana y balanceada, y limpiar e hidratar y proteger nuestra piel a diario, no solo en verano. Para lucir una piel sana, es necesario seguir estos consejos durante todo el año” explica la Doctora Alicia Flores.

Es importante destacar que la intensidad del sol y la exposición permanente  influyen  en el grado de peligrosidad de la radiación UV, por eso es necesario proteger nuestra piel incluso en días nublados.

 

Terra