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- El cerebro humano puede desdibujar en ocasiones la línea que separa la realidad de la imaginación y provocar enfermedades que sólo un psicólogo podría curar. Comencemos con el delirio de Capgras, que dice 'Todos son unos farsantes'. Extorsionadores y dobles son protagonistas del mundo fantástico que rodea a sufridores de este delirio. Foto: Getty Images
- El delirio de Cotard, 'Estoy muerto'. Para las víctimas del delirio de Cotard, la insistencia de sus seres queridos sobre su buen estado de salud es inútil. Están completamente seguros de que la sangre no les circula, el corazón no les late y padecen una depresión. Foto: Getty Images
- Síndrome de Clérambault, obsesión con un famoso. Sienten admiración, pasión y locura por alguna celebridad, hasta el punto de creer firmemente que estos sentimientos son correspondidos. A pesar de no conocerles, su obesión va más allá, en algunos casos, con finales trágicos. Foto: Getty Images
- Síndrome de Münchausen, deseo de llamar la atención. ¿Qué niño no ha fingido algún dolor para librarse de ir al colegio o llamar la atención de sus padres? Esta situación, llevada al límite, se conoce como el síndrome de Münchausen. Son personas que fingen enfermedades para ser atendidos por los sanitarios y para sentirse queridos y cuidados. Foto: Getty Images
- Síndrome de koro, '¡Me han robado el pene!'. Los complejos entorno al pene (tamaño, erección...) son problemas que algunos hombres sufren, provocándoles ansiedad y depresión. Cuando esta situación se convierte en una obsesión y el hombre comienza a creer que su pene está encogiendo hasta tal punto de desaparecer, el complejo pasa a ser el síndrome de koro, una enfermedad mental que se ha detectado sobre todo en grupos étnicos y religiosos de Asia y África. Foto: Getty Images
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El cerebro humano puede desdibujar en ocasiones la línea que separa la realidad de la imaginación y provocar enfermedades que sólo un psicólogo podría curar. Comencemos con el delirio de Capgras, que dice 'Todos son unos farsantes'. Extorsionadores y dobles son protagonistas del mundo fantástico que rodea a sufridores de este delirio.
Foto: Getty Images

