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10 de mayo de 2012 • 11:05

Colelitiasis: la enfermedad que ocasionan las comidas grasas

Colelitiasis, una riesgosa antesala del cáncer de vesícula.
Foto: Getty Images

El consumo de comidas altas en grasa, que generan acumulación de colesterol en la vesícula es uno de los principales desencadenantes de una enfermedad que tratada a tiempo, puede prevenir el temido cáncer de vesícula.

La vesícula biliar es un órgano que se localiza debajo del hígado, en la parte alta y derecha del abdomen, cuya función es concentrar y acumular la bilis producida por el hígado, la que se envía al intestino delgado para digerir las grasas ingeridas en la comida. 

La colelitiasis es la presencia de cálculos en la vesícula biliar. Se trata de una  enfermedad común en nuestro país que se produce, entre otras causas, por la cristalización y precipitación del colesterol en la vesícula. Para comentar los principales alcances de esta patología, cada vez más frecuente, el cirujano digestivo de Clínica Vespucio Dr. Marco Rioseco se refiere a sus diversas manifestaciones clínicas y tratamiento.

Los cálculos a la vesícula biliar afectan principalmente a mujeres, con menor frecuencia a hombres y en el último tiempo también a niños. Pueden no presentar síntomas por muchos años o en otros casos pueden producirse con síntomas vagos como “sensación de malestar al comer grasas u otros, como el caso del conocido cólico biliar. Son capaces de generar cuadros complejos como colecistitis aguda, colangitis o pancreatitis aguda, y tiene directa relación con el temido cáncer de vesícula”, agrega el especialista.

El cólico biliar más comúnmente conocido como “ataque a la vesícula”, se manifiesta por un “dolor intenso en la parte alta derecha del abdomen, que se desencadena después de comer grasas. Se acompaña de vómitos y habitualmente cede a las pocas horas y responde a la administración de analgésicos y antiespasmódicos”, explica. Si tras el uso de medicamentos el dolor persiste de manera recurrente, indica  la presencia de un cuadro de colecistitis aguda. “En estos casos el dolor es persistente y aumenta de intensidad. Puede agregarse fiebre y en pacientes mayores, diabéticos y portadores de enfermedades crónicas, se genera compromiso del estado general e incluso, ictericia (coloración amarilla de los ojos)”, asegura el Dr. Rioseco.

El diagnóstico se sospecha por los síntomas y signos específicos del examen físico. La ecografía abdominal es el examen que confirma la enfermedad. El tratamiento de la colelitiasis y todas sus complicaciones siempre es quirúrgico y consiste en sacar la vesícula, lo que se puede realizar idealmente por laparoscopía, que es un procedimiento mínimamente invasivo, muy bien tolerado; o por cirugía abierta en casos excepcionales. 

  A juicio del cirujano digestivo de Clínica Vespucio, en los casos de pocos síntomas, la operación se puede programar, pero “en los casos agudos habitualmente diagnosticados en la urgencia, el tratamiento quirúrgico no se debe aplazar pues existe alto riesgo de que se produzcan otras complicaciones como coledocolitiasis (paso de cálculos a la vía biliar produciendo ictericia), colangitis (infección grave de la vía biliar) o la más grave de todas, pancreatitis aguda”, asegura. Es fundamental tener en cuenta que la colelitiasis está asociada al cáncer de vesícula, siendo este último, uno de los pocos cánceres que se pueden prevenir tratando la enfermedad que lo desencadena.

Terra