Mujer

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12 de febrero de 2014 • 09:26

Cómo activar la hormona que quema grasa mientras duermes

¿Te has preguntado por qué parece mucho más difícil mantener el peso en comparación con los hombres? Acá te contamos el por qué y cómo se puede mejorar.

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Una nueva investigación encabezada por el doctor y profesor de la Universidad de Florida, John Barban, revela por fin por qué eso es cierto y lo más importante, de qué se trata. Es la leptina, una hormona que las mujeres mantienen dormida, pero que sí se puede activar para acelerar el metabolismo femenino y quemar grasas. 

Esta hormona es la vigía del metabolismo monitorizando cuánta energía entra en el organismo. Además examina y mantiene el balance energético del cuerpo y regula el hambre y la saciedad.

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Lo hace contrarrestando los efectos del neuropéptido, estimulante de la alimentación; de la anandamida, estimulante del apetito; y promoviendo la producción de la alfa melancito estimulante relacionada con la reacción de supresión del apetito.

Generalmente las mujeres tienen casi el doble de leptina que los hombres, pero ellos lo potencian más que ellas porque no están todo el tiempo a dieta, duermen más y comen menos fructosa, tres de cuatro bases para tener una buena alimentación.

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Si no hay leptina, la alimentación es incontrolada e incansable. Las personas con sobrepeso normalmente tienen mayores niveles de leptina, mientras que los delgados tienen menos. Simultáneamente esta hormona responde energéticamente cuando existe un déficit calórico severo;  y es importante para la fertilidad, libido, inmunidad e incluso para la pubertad. Si no hay suficiente energía en el cuerpo, este desprecia las funciones “extra “que requieren energía como la reproducción, el deseo sexual, la pubertad y la inmunidad.

Esto explica por qué los niños más obesos alcanzan antes la pubertad. También está el caso de mujeres que pierden su ciclo menstrual cuando alcanzan niveles muy bajos de grasa corporal.

Mientras no se alejen demasiado de sus dietas normales evolutivamente hablando, el metabolismo y la reacción de la leptina se conservan. He aquí el problema con las mujeres: las extremas dietas a las que se someten daña el metabolismo.

Cuando se descubrió la leptina, se la promocionó como la clave contra la epidemia de obesidad. Los investigadores imaginaron que si pudieran simplemente administrar esta hormona a los obesos, su apetito se reduciría al igual que la ingesta de alimentos. Funcionó para algunas personas, pero era bastante caro (unos 500 dólares diarios) e insostenible, para otras personas no tuvo ningún efecto.

Entonces, ¿cómo se puede activar naturalmente y que trabaje a todo su motor?

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1. Vigila tu consumo de azúcares, especialmente fructosa: quedó demostrado en ratas de laboratorio que consumieron una dieta alta en fructosa (60%) y luego fueron inyectadas con leptina, que no tuvo efecto. Sin embargo sí en las ratas que comieron el mínimo de fructosa, las que redujeron el apetito.

2. Evita las lectinas presentes en los granos: Se sospecha  que estas lectinas se unen a la leptina, impidiendo que tengan el efecto esperado en los receptores. 

3. Duerme suficiente: se ha relacionado la falta de sueño con los niveles bajos de leptina. 

4. Evita las restricciones calóricas severas: Reducciones drásticas de las calorías diarias que ingieres en periodos cortos de tiempo producen una reducción en los niveles de leptinas mayor que la que se puede explicar por la pérdida de grasa corporal.

Terra