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11 de junio de 2013 • 11:58

El Potro Cabrera, un potrillo ante los encantos de su hija

El bailarín Iván Cabrera muestra su lado más sensible. Nos cuenta sobre Giulianna, quien tiene cuatro meses y medio, de su experiencia como padre y del sueño de formar una familia grande.

 

¿Crees que fuiste papá en un buen momento de tu vida?
La verdad es que el embarazado fue planificado, fue algo que buscaba como ser humano y hombre. La estabilidad que tengo a mis treinta años, hacía que el momento fuera prudente.

Foto: Twitter

 ¿Cómo has vivido esta nueva experiencia?
Esta nueva etapa es la etapa más linda de mi vida y la mas espectacular en todos los aspectos. Lo más maravilloso es ver lo que creaste con amor, sentir ese amor incondicional, aumentar la responsabilidad.
Mi hija me tiene en las nubes, con un babero hasta el piso, encantado enamorado y es lo mas maravilloso que me ha pasado en la vida

¿Eres un papá moderno que participa en las tareas diarias?
Colaboro en todo. Mudo, lavo el potito, doy papa e incluso me sé las medidas exactas de ésta. Se queda dormida a las 9 de la noche y despierta a las 6 de la mañana aproximadamente a tomarse la papa y aprovecho yo de levantarme porque justamente mi mujer está todo el día pendiente de ella. Yo me sacrificio por ella, para que vea que soy un papá presente.

¿Qué es lo que más te ha costado de ser padre?
Lo que más me ha costado de ser padre es dejarla sola. Estoy todo el día trabajando afuera de la casa y los fines de semana hago eventos. Imagínate que el fin de semana pasado me fui de jueves a domingo en la tarde. Yo sé que con la mamá está bien, pero como papá quiero estar presente siempre.

¿Has descubierto cosas nuevas de ti a través de esta experiencia?
Ya no me preocupo de mí, sino de ella. Es la etapa de la evolución humana más maravillosa que puede existir,  porque se deja el egoísmo y el amor que uno le da al otro es incondicional. Si tuviera que cortarme las piernas para dárselas a ella, me las corto. Este amor no tiene límites, no tiene límites de amor.  El número de amor que le puedo dar a mi hija es infinito.

¿Te dan ganas de que crezca la familia?
Cuando uno tiene guagüita está pensando concretamente en la familia. Siempre he querido tener muchos hijos porque me gustan las familias numerosas. Vengo de una grande y mi mujer también. Claro que ahora que somos padres y nos hemos dimensionado la responsabilidad que significa tener un hijo, así que quedamos en que íbamos a tener 3. Lo ideal es que también sea planificado para que con su hermana no se lleven por tantos años y tengan la posibilidad de ser compinches y cómplices.

¿Y si tuvieras otro, te gustaría que fuera niñita o niñito?
Al principio del embarazo de mi mujer quería que mi guagua fuese hombre, pero después que te dicen que tu bebé esta sanito es lo único que importa y el sexo pasa a segundo plano. Pero en este caso que ya tenemos una mujer, nos gustaría que fuera hombre.  
El único problema es que no concordamos en cómo lo llamaríamos. A mí me gustan nombres que no sean comunes, como Facundo León o Luciano. Mi nombre es Manuel Iván y toda mi familia se llama igual, desde mi tátara abuelo, entonces quiero romper con esa tradición y que él tenga su propia personalidad.

 ¿Cómo celebrarás este Día del Padre?
Da un poco de nervio pensar que este día uno siempre lo celebró a su papá y que ahora me toca a mi. Quiero estar con mi gente, con mi familia, todos juntos que es lo que me gusta. Si sale alguna sorpresa o algo por el estilo, me da lo mismo, a mi lo que me interesa es estar con la gente que amo y que me ama.

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