Mujer

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06 de marzo de 2013 • 12:09

Marisela Santibáñez: "Daría todo por un día más con la Rafa"

 

Marisela Santibáñez tiene 37 años, una voz ronca y una personalidad fuerte. Habla con convicción de aquellas cosas que le apasionan como el fútbol y a la vez se emociona con facilidad cuando habla de la muerte de su hija Rafaela en manos de una leucemia.

Foto: Matías Delacroix / Terra

“Ha pasado 1 años y 7 meses desde su muerte”, cuenta con exactitud y si bien asegura que su fallecimiento no ha dejado de doler, intenta usar su tiempo en este mundo en ser feliz y en sonreír.

Hoy es posible escucharla en Radio Píntame todos los días de 10 a 13 horas, un trabajo que ella califica de “terapéutico”. Además su pasión por los temas femeninos la ha llevado a ser panelista en el espacio “No eres tú, soy yo” de Zona Latina, donde aborda sin pelos en la lengua aquellas problemáticas y situaciones propias del mundo de la mujer.

 “Me carga la guerra de los sexos”

-¿En qué estás ahora?

-Ahora estoy de vuelta en la radio, en un momento importante de mi vida, un lugar al que necesitaba volver, ha sido algo terapéutico, era algo que necesitaba.

-¿Por qué dices que ha sido terapéutico?

-Es que la radio Píntame es de alegría, se tocan  canciones que te suben el ánimo. Además, el lema de la radio es la vida, es alegría. Allá querían que fuera esto para tirar para arriba no querían que esto fuera para que la gente me llamara para que me dijera que habían vivido lo mismo que yo. Cuando llegan esos llamados que son inevitables, creo que tengo la forma de tratar el tema bien, pero siento que no es la radio el lugar donde ayudar a la gente, sino que es el momento para demostrar que eres una buena profesional y que estás de vuelta en el trabajo.

-¿Y en televisión?

-Estoy con el “No eres tú soy yo” donde pasé de ser panelista a una experta de las locuras, en los moteles, hombres, en la noche, en esas ridiculeces que nos permitimos decir algunas mujeres. Con la Carola (Brethauer) tenemos una complicidad única, somos amigas hace tiempo.

-¿Crees que las mujeres tenemos más libertad para hablar de temas sexuales?

-Pero ¡por supuesto! De la masturbación como un derecho humano, así le digo y se ríen (…) siempre sentí que estaba un poco en desventaja como mujer en este tipo de temas, pero tengo la gracia de tener padres que siempre trataron estos temas con mucha igualdad a pesar que mi papá me decía ‘no tiene ni un brillo andar con Pedro, Juan y Diego’ y él que fue muy pololo cuando joven, yo le respondía ‘pero sí lo tiene andar con Juanita, Pepita, ahí eres el don hombre’ y lo entendió. Creo que hoy las mujeres tenemos grandes líderes de opinión, mujeres Presidentas. Hemos ganado espacios, y debemos aprovecharlo sin pasarnos del límite.

-¿En qué sentido?

-Sin sentirnos superiores, me carga la guerra de los sexos. Nosotras si queremos respeto, tenemos que respetar, si una quiere que tu hombre no te golpee, entonces no lo golpees. Yo siempre voy a estar del lado de los agredidos, no sólo de las mujeres. Hay muchos hombres agredidos. Hay pocos hombres con los huevos necesarios para llegar a una comisaría y decir que su mujer le pega, por un cosa de pudor. Somos seres humanos iguales. No quiero ser mejor que los hombres, quiero ser yo, la  mejor en lo mío.

 -Estás también en “Show de goles”

-Sí, a través del CDF, representando como siempre a Colo Colo, siento que en este lugar sembré algo.

-¿Ha sido difícil meterse en el mundo del fútbol que suele ser tan masculino?

-Es que la vida entera ha sido así. Voy al estadio desde los tres años, que jugaba a la pelota ya más grande,  me gustaba el rock. Siempre me gustaron cosa que eran más masculinas, pero que en verdad son puros prejuicios sociales, porque me ves con minifalda, peinada, maquillada, entonces quién me conoce, sabe que todo esto no pasa por ser camioncito, ni por ser niñito ni hombrada. Y así como hay mujeres que les gusta la equitación, la danza, a mí me gusta el fútbol, tal como me apasiona el teatro, y miles de cosas que no tienen que ver con el deporte. Me apasiona la política, el arte general, tengo un abanico amplio de cosas que me gustan y dentro de eso, lo que más me gusta es el fútbol. Y claro, no es fácil cuando estás en un país machista, que no permite que te desarrolles en varias actividades, es decir tú no puedes ser una comentarista deportiva o de fútbol y al mismo tiempo actriz y locutora.

-¿Sientes que a las mujeres hoy en Chile se les ha abierto más espacios?

-Sí, porque nosotros empezamos el “Show de goles” en el 2007 y el único momento en que me retiré es cuando pasa lo de mi hija, y me permitieron vivir mi luto. Y hoy tener la aceptación y el apoyo de mi tribu, es lo máximo, y no es fácil porque tienes que estar pendiente, tienes que saber, hablar en los términos técnicos y si bien siempre lo he hecho, en la televisión es un poco más exigente, los hombres son más exigentes, cuando te equivocas se burlan, te tiran la talla.

-O sea que tienes que prepararte el doble…

-Exacto, y soy súper matea para mis cosas y amo Colo Colo, creo que no es difícil mi tarea ahí, pero llegar a donde estoy hoy, que animo la noche alba, que soy la reina de Colo Colo dos años seguido  es un privilegio, una bendición, una luz celestial que me llega, son muchos regalos.

-¿Algún otro proyecto nuevo?

-También estoy en “El eterno campeón” de CDF donde entrevisto a las mujeres de los jugadores, es un lugar súper entretenido, porque vas con la parte femenina, esa mujer que acompaña al jugador, que tiene que estar un poquito un paso atrás. Tengo una participación en “Mentiras verdaderas” de Red TV, es un lugar que me encanta porque se da una conversación con un poco de más altura. Pero lo que más me tiene motivada, hasta la médula, es lo de Marco Enríquez Ominami.

-Cuéntame de eso…

-Pasé a ser una muy buena conocida de él cuando me dirigió en 1998 y siempre le he tenido una admiración profunda, creo que eso es mutuo. Lo seguí siempre como director de cine, luego como político, ese animal político del que hablan, yo lo reconozco fuertemente porque además tenemos una lucha que viene de la partida con dolor. No tengo ningún cargo ni nada, soy la anfitriona de Marco, tiene que ver con viajar, estar en la plaza, presentar a Marco. Y lo más importante  fue la proclamación de Marco en el Caupolicán donde invité incluso a mi madre. También estuve en un debate que hizo en el Cine Arte Alameda, donde hubo 40 invitados destacados y de esos 3 expusieron, y dentro de ellos estuve yo. Fue un orgullo, mi tema fue la salud pública, la resiliencia, pero sabía que ese día no era ni para llorar ni para emocionarse.

-Siendo una figura pública ¿no te da miedo abanderizarte políticamente?

-No, nunca me dio miedo ni con Colo Colo, ni con mi forma de pensar, nunca me dio miedo hablar cuando falleció mi hija, porque creo que cuando uno hace las cosas por convicción y con verdad y sin querer dañar a nadie, el resto se la tiene que bancar, es parte de la tolerancia. Si soy media brusca o hablo medio fuerte, no estoy peleando, es mi forma. (…) Me ha tocado durante toda mi vida el tener que explicar un poco mi forma, pero así soy yo.

-¿Será porque en Chile no estamos acostumbrados a que una mujer hable fuerte y claro?

-Creo que eso ha cambiado, tenemos a mujeres como Pamela Jiles o Patty Maldonado, que van diciendo las cosas cómo las creen y siento que las mujeres están más atrevidas en eso. Pero hay que ver el balance del Festival de Viña, todos se van contra de Eva Gómez, ¿quién habla de la capacidad o de cómo lo hacen los hombres? Alguna vez dije que los kilos de la mujer pesan de manera distinta que la de los hombres, porque a todas se les exige ser rubias, bonitas, perfil ABC1 y los hombres eran todos unos guatones, de dientes chuecos, grandes conductores como Lucho Jara, Don Francisco, Sergio Lagos, un perfil de conductor distinguido fue Felipe Camiroaga, siempre impecable.

                                               “Su muerte es más dolorosa hoy”

 

Foto: Matías Delacroix / Terra

-Han pasado dos años ya de la muerte de tu hija Rafaela…

-No, han pasado 1 año y 7 meses, es que lo corrijo porque esto es igual a cuando tienes un hijo y está de cumpleaños, la diferencia es que esto es con mucha pena, es todo lo contrario. Mi hija murió hace 1 año y 7 meses exactamente. Es dolorosísimo, el otro día en una entrevista dijeron que habían pasado un par de años de su muerte, y no han pasado un par de años, ha pasado 1 año y 7 meses y te podía decir las horas, porque uno lo lleva en el corazón. De hecho, ahora es más doloroso que antes, vas pasando por etapas. Lo he dicho antes, por todo lo que yo llore, voy a reír y pucha qué me tengo que reír harto y juntarme con gente divertida. Pucha que tengo que tener hartas instancias de recreación, porque lloro muchísimo, extraño demasiado a Rafaela (…) a veces los amigos, comparten un poco los hijos, y se los agradezco mucho. Además, el padre de mi hija, quien es mi mejor amigo, hace terapias espirituales que indica que cada persona que se va, va pasando por distintas etapas y hoy Rafael es un ser de luz.

-Su muerte sigue siendo dolorosa para ti …

-Es más doloroso que antes, peor que antes, porque la gente no es que vaya olvidándome pero sí tiende a pensar que estás cada día mejor porque te ven arreglada, trabajando, hablando del fútbol con la misma pasión, como que vas avanzando, como que estás mejor, pero no estoy mejor, pero tampoco puedo andar con ese discurso, uno tiene que tratar de tener equilibrio. El  tiempo que me quede acá es para pasarlo bien, para ser feliz y hacer lo que me gusta, para luchar por los ideales. En eso estoy enfocada, por eso sonrío, tengo mis pinches, sigue siendo mujer.

-¿Estás en tratamiento sicológico?

-Fui una vez al sicólogo, pero cuando nunca has tenido una depresión, una crisis de pánico, te pasa una cosa como esta y todo el mundo inmediatamente dice ‘tiene que ir al sicólogo, al siquiatra, ravotril’, pero hay gente que no lo necesita. Si tuve la fuerza para enfrentar la muerte de mi hija y estar un mes sin ningún tipo de medicamento… lo único que tuve un trastorno del sueño. Además enfrentar a un sicólogo cuando eres un personaje público, cuando tu historia la sabe todo el mundo, es raro, por eso me fui un tiempo a Europa para ser un poco anónima, fue la decisión más cruda, porque acá todo el mundo me iba a dar ánimo. Sentía que la pena tenía que ser de verdad. Lo que sí hice terapia en el agua, Watsu, acá uno vuelve al útero y un terapeuta te mueve el cuerpo, me sirvió a mí.

-¿Sientes que nosotras las mujeres enfrentamos mejor este tipo de dolor mejor que los hombres?

-El umbral del dolor de las mujeres es superior al de los hombres, por eso estamos hecha para parir, pero en esto, no. Somos todos iguales, el papá de la Rafa y yo sufrimos de la misma manera y a veces soy mucho más débil, fue él quien me dijo que no había tiempo para llorar, sino que había que pararse y pelear por la gorda. Los hombres pueden tener muchos defectos, pueden ser infieles, igual que nosotras, pero ellos están catalogados como más desleales en la pareja, pero algo que tienen es que son protectores, por eso son más grandes y en eso me siento inferior a los hombres, y por eso siento amor por ellos, y los voy a seguir atendiendo, cocinándoles y siendo una geisha (ríe) porque creo que tienen un valor muy importante.

                                                               “No estoy para hacerme cargo de nadie”

-¿En qué momento personal como mujer estás hoy?

-Lo estoy pasando súper bien. El otro día una persona en un evento en Cerrillos me dijo que estaba yéndome hacia atrás, en el sentido de rejuvenecer y es evidente que cuando uno es mamá y tienes tantas preocupaciones, vives para tus hijos, tienes que levantarte temprano, te olvidas un poco de ti. Ahora tengo el tiempo para mí y todas las lucas para mí. Esto no es ningún consuelo, daría todo, toda la vida por un día más con la Rafa, pero ahora me veo en otro escenario. Ahora si quiero agarro mi auto y me voy donde quiero.

-Tienes más libertad…

-Libertad absoluta, bueno, siempre me he sentido afortunada porque siempre he tenido al hombre que he querido a mi lado, de haber sido una mujer muy amada y de haber amado mucho también a varios (ríe). Soy una enamorada, pero hoy me pasa algo con los hombres más jóvenes que antes no me pasaba. No estoy hablando de los toy boys, ni ahí con esa tendencia, porque no soy ninguna cincuentona que anda con un cabro de 25. Tengo 37 años, soy joven aún. Un hombre de 40 años puede ser un cabro chico, conozco a hombres de esa edad que no son capaces de hacerse cargo de su paternidad y van a ser capaces de estar con una mujer como yo y lo digo en cuanto a una mujer con un dolor como el mío, vengo con una niña que está en el cielo, con un papá de mi hija que es mi mejor amigo, con mi madre, con mi familia y al que no le gusta, que se vaya. Entonces los hombres de mi edad tienen mucha más culpa, a mí todo ese discurso me agotó, por ende, tendría que tener relación con hombres más grandes que tampoco me motiva, porque tienden a engrandecerme por haber perdido a una hija, pero como yo hay miles que han perdido un hijo, no soy ni más ni menos que otra mujer. El hombre más grande te admira el doble.

-Además debe haber algo de una tendencia de protección…

-¡Claro! Y yo no quiero eso, quiero un partner para caminar. Hoy mis mejores amigos tienen 26 ó 28 años y por mi forma más masculina, me llevo muy bien con ellos (…) tampoco quiero a ningún hombre puertas adentro, lo tengo clarito, porque todo en mi vida es hoy mucho más desechable, pero las relaciones de amistad, son para siempre. Puede que la persona con la que me doy besos hoy, mañana sea mi amigo, no voy a llenar mi vacío de la Rafaela con un hombre. En algún momento me equivoqué, yo me emparejé con el hijo del “Pollo” Fuentes, de hecho mucha gente todavía cree que aún estoy con él y con Alejandro terminamos hace un año.

-Sí, recuerdo ¿y qué pasó?

-Fue una relación que duró 8 meses y lo que duró fue bueno, pero claramente no era bueno para mi vida y soy drástica, a mí nadie me hace más daño.

-Recuerdo que contaste que él te había ayudado en el proceso de luto…

-Sí, mucho, le hizo una canción a mi Rafa, un tipo sensible…

-¿Tal vez no estabas listas para tener una relación en ese momento?

-No, yo estaba lista, pero lo único que tengo claro es que no estoy para hacerme cargo de nadie. Porque tampoco quiero que se hagan cargo de mí. No puedo hacerme cargo de las miserias de otros, porque ya las mías son bien grandes. Para criar…. mejor me voy al cielo.

Terra