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16 de julio de 2011 • 10:00

“Quelación”: cómo rejuvenecer, sanar y adelgazar de una sola vez

Foto: TERRA / TERRA

SANTIAGO.- La posibilidad de limpiar o desintoxicar al cuerpo eliminando de él los metales pesados que se alojan en el cerebro, huesos, hígado, grasa y sistema hematopoyético, entre otros, está muy en boga en Estados Unidos y hoy es una realidad también en Chile.

Esta innovadora terapia, conocida como “quelación” es el primer paso del tratamiento en el programa “Antiage: Método Picrin”, que busca brindar a los pacientes más años con una mejor salud y calidad de vida.

La doctora Yaisy Picrin, magíster en Nutrición Clínica y Envejecimiento Biológico de la Universidad de Chile, explica que este innovador procedimiento retira tóxicos como metales y grasas que se acumularon por dos décadas y que incluso, con 30 sesiones, se pueden limpiar las arterias de una persona.

“Esto se realiza con agentes químicos que se aplican en forma endovenosa y que entran al cuerpo por 24 horas y salen llevándose al agente tóxico, lo cual puede medirse y cuantificarse”, agrega.

Y aunque existe más de una teoría para explicar por qué envejecemos, es primordial apuntar al estrés oxidativo (desequilibrio celular producido por un exceso de radicales libres y menor función defensiva o antioxidante) como resultado de la acumulación de desechos en nuestros tejidos.

“Acá en Chile ya llevamos viendo hace tiempo cómo el medioambiente influye y va haciendo un gatillo genético que por una parte nos envejece prematuramente y por otra facilita el desarrollo de enfermedades.”, explica la especialista.

Agrega que una de ellas es la obesidad, producida por la interrelación de complejas interacciones entre genes y el ambiente.

Obesidad y estrés oxidativo

“La obesidad es factor de riesgo para otras enfermedades crónicas no transmisibles como infarto del miocardio, hipertensión arterial, ateroesclerosis, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer; dice, precisando que la principal característica que vincula a la obesidad con estas patologías es justamente el estrés oxidativo. Por esta razón, es necesario un adecuado diagnóstico del grado de estrés oxidativo en que se encuentra una persona, lo que se logra a través de la medición de distintos parámetros o marcadores en una muestra de sangre. Este examen muestra procesos de estrés oxidativo (EO) que van de 0 a 4. El 0 es ausencia, 1 es EO ligero, 2 EO moderado, 3 es severo y 4 muy severo. Otro examen básico es la medición del grado de envejecimiento celular a través del pelo, conocido como mineralograma de cabello, en donde éste se estudia por espectrofotometría para determinar la concentración de metales pesados, nutrientes y minerales en los diferentes compartimientos del organismo”.

“El pelo es el segundo tejido metabólicamente más activo en el cuerpo después de la médula espinal y los elementos señalados pueden estar acumulados en él en concentraciones 10 a 50 veces más altas que en sangre y orina”, explica la doctora Picrin.

Reparación celular

“Con los resultados de estos diagnósticos, complementados con otros bioquímicos, físicos y radiológicos, vemos el grado de daño en que está el paciente y procedemos a la reparación celular. Para ello, partimos con la quelación, buscando detener el daño y limpiar el cuerpo, para posteriormente -mediante la nutrición ortomolecular- hacer una reposición de los nutrientes, cuya ausencia afecta el funcionamiento celular, acelerando la bioquímica del envejecimiento”, explica la especialista.

La terapia ortomolecular, concepto acuñado por el doctor Linus Pauling (dos veces Premio Nobel), es la nutrición que busca proporcionar a cada paciente la concentración óptima de micronutrientes (vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos) con el objeto de corregir alteraciones, evitar o prevenir enfermedades logrando así una mejor salud. Esta terapia, que se aplica en forma endovenosa, estabiliza el organismo que ya está limpio y lo activa para que siga funcionando bien.

“Es como una vacuna”, ilustra la doctora Picrin, señalando que además de detener el envejecimiento precoz y fisológico, tiene beneficios para el sobrepeso y la obesidad, estrés psicológico, fatiga crónica, desnutrición, hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipidemias, hígado graso y otras hepatopatías, ateroesclerosis, enfermedades autoinmunes e inflamatorias, accidentes vasculares, cáncer, infecciones crónicas e hipotiroidismo. Avance de la ozonoterapia Otra fase fundamental de la reparación celular en el método antiage de la doctora Picrin es la ozonoterapia sistémica, que consiste en la incorporación al cuerpo vía insuflación rectal, principalmente, de ozono terapéutico (forma inestable de oxígeno formada por 3 átomos).

Se trata de un procedimiento que tiene como efectos biológicos principales la disminución del estrés oxidativo, aumento de la capacidad antioxidante, regulación del metabolismo y de las defensas inmunológicas, fundamentalmente.

“La ozonoterapia estimula el sistema de defensas antioxidante humano al interactuar con las paredes celulares y provocar la liberación de sustancias que estimulan al organismo para producir antioxidantes, con un efecto similar al de las vacunas. De esta forma: evitando o disminuyendo la oxidación, se retarda la aparición de enfermedades de origen genético, ya que los antioxidantes trabajan beneficiosamente en todo nuestro cuerpo, cumpliendo funciones que van desde el adecuado traslado del oxígeno a todos los órganos para su sano funcionamiento hasta el rejuvenecimiento celular”, subraya la facultativa.

TERRA