El escalón y los taconazos jugaron una mala pasada a Salma Hayek y a su hija que mantuvo el equilibrio en todo momento.
Foto: Terra España
La actriz Salma Hayek no para. La mejicana acudió el domingo a la gala de los Goya en Madrid -porque estaba nominada por su papel en 'La Chispa de la Vida'- y al día siguiente se encontraba en Londres en la Semana de la Moda.
Tantos traslados de ciudad, aviones, cambios de hora y de escenario le han jugado una mala pasada. La pobre Salma casi se cae de bruces al suelo al tropezarse con un bordillo. Lo estrecho de su falda y los taconazos casi le cuestan un 'porrazo' del bueno.
La mejicana tuvo un resbalón que perdió el equilibrio y casi se cae en la misma acera de la calle. El bordillo, al que miró amenazante, le hizo perder el equilibrio delante de los fotógrafos. Hayek, que llevaba un vestido ceñido de estampado animal, consiguió recuperar el equilibrio y seguir su paseíllo delante de las cámaras.
No es la primera vez que le ocurre. Ya en el mes de noviembre en la promoción de la película 'El Gato con Botas'. La estrella estuvo a punto de caerse y de llevar a su hija por delante. Desde aquí te decimos, Salma, ¡cuidado!
- Terra


